Hay una paradoja que pocas marcas en Latinoamérica se atreven a enfrentar: la audiencia migró masivamente hacia el streaming, pero los presupuestos publicitarios siguen atascados en canales que pierden relevancia cada trimestre. Los medios tradicionales todavía concentran una porción significativa, cercana al 45%, de la inversión publicitaria en la región, mientras que las pantallas donde la gente realmente pasa su tiempo reciben migajas. ¿Por qué las marcas en LATAM siguen ignorando el canal con más atención? La respuesta no tiene que ver con falta de tecnología ni con audiencias pequeñas. Se trata de mitos arraigados, inercia presupuestal y desconocimiento sobre lo accesible que se ha vuelto anunciarse en televisión conectada. Si tu negocio o agencia sigue destinando la mayor parte de su inversión a formatos que la gente esquiva, salta o simplemente ignora, este texto te va a incomodar un poco, y eso es justo lo que necesitas.
El auge del Streaming TV en LATAM: Donde está la atención hoy
La televisión conectada dejó de ser una tendencia emergente hace varios años. En México, Colombia, Brasil y Argentina, millones de hogares ya consumen contenido a través de plataformas de streaming como su fuente principal de entretenimiento. La penetración de Smart TVs creció de forma acelerada después de 2020, y con ella, el consumo de contenido bajo demanda se convirtió en el estándar, no la excepción.
Lo que muchos directores de marketing aún no procesan es que la inversión digital en la región va a alcanzar los 166.22 mil millones de dólares para 2034. Ese número no es una proyección optimista: refleja hacia dónde se mueve el dinero porque ahí están los ojos. Y dentro de ese universo digital, la CTV ocupa un lugar cada vez más central porque combina lo mejor de dos mundos: el impacto visual de la televisión con la precisión de la publicidad digital.
Del televisor tradicional a la Televisión Conectada (CTV)
Pensemos en cómo se veía la publicidad en TV hace diez años. Una marca necesitaba negociar con televisoras durante semanas, firmar contratos por trimestres completos y pagar tarifas que solo las grandes corporaciones podían absorber. El proceso era opaco: no sabías exactamente quién veía tu anuncio, cuántas veces ni qué pasaba después de la transmisión. Era como lanzar un volante desde un avión y esperar que cayera en las manos correctas.
La Televisión Conectada cambió esa ecuación por completo. Con CTV nos referimos a cualquier televisor que se conecta a internet para reproducir contenido de streaming, ya sea mediante una Smart TV, un dispositivo como Roku o Amazon Fire Stick, o incluso una consola de videojuegos. El espectador elige qué ver, cuándo verlo y en qué plataforma. Y para los anunciantes, eso significa algo enorme: puedes llegar a audiencias específicas con anuncios que no se pueden saltar, en un entorno de atención completa.
La diferencia entre la TV lineal y la CTV es similar a la diferencia entre pegar un póster en una avenida concurrida y enviar un mensaje personalizado al celular de tu cliente ideal. Ambos tienen alcance, pero solo uno te permite saber si funcionó.
Plataformas clave: El dominio de Pluto TV, Roku y el ecosistema OTT
Para entender el ecosistema de streaming en LATAM, hay que distinguir tres modelos de negocio. El SVOD (suscripción de pago sin anuncios, como Netflix en su plan premium) no ofrece inventario publicitario. El AVOD (contenido gratuito con anuncios) y los canales FAST (televisión lineal gratuita con publicidad) son donde está la oportunidad real para los anunciantes.
Pluto TV, propiedad de Paramount, se ha posicionado como una de las plataformas FAST más populares en México y el resto de Latinoamérica. Ofrece canales temáticos que van desde noticias hasta películas clásicas, todo gratuito para el usuario y financiado por publicidad. Roku, por su parte, no solo es un dispositivo: tiene su propio canal con contenido gratuito y una base de usuarios que crece mes con mes en la región.
El ecosistema OTT (Over The Top) incluye también plataformas musicales y de entretenimiento que transmiten contenido por internet sin depender de una cableoperadora. Para una PyME en Guadalajara o una agencia en Bogotá, esto significa acceso a inventario publicitario premium en pantallas grandes, algo que hace cinco años era territorio exclusivo de Coca-Cola o Bimbo.
Mitos que frenan a las marcas latinoamericanas
Si la oportunidad es tan clara, ¿por qué tantas marcas en LATAM siguen sin moverse? Porque cargan con creencias que ya no corresponden a la realidad del mercado. Estos mitos funcionan como anclas que mantienen a los negocios atados a estrategias obsoletas mientras sus competidores más ágiles empiezan a capturar atención en streaming.
La falsa creencia de los costos inalcanzables
Este es el mito más dañino y el más fácil de desmontar. La mayoría de los tomadores de decisión en empresas medianas asocian "publicidad en televisión" con presupuestos de seis cifras en dólares. Y tenían razón, pero en 2015. La realidad de 2025 es radicalmente distinta.
Las plataformas self-service de CTV permiten lanzar campañas con presupuestos que antes solo alcanzaban para un par de publicaciones en redes sociales. Estamos hablando de costos desde $0.01 por vista, sin mínimos de inversión obligatorios. Una taquería con tres sucursales en Monterrey puede aparecer en Pluto TV con una inversión inicial de $2,000 MXN. No es un error tipográfico.
El modelo de pago por vista significa que solo pagas cuando alguien efectivamente ve tu anuncio. No hay desperdicio en impresiones fantasma ni en audiencias que cambiaron de canal. Comparado con el CPM de la televisión abierta, donde pagas por un estimado de audiencia basado en muestreos estadísticos, la CTV te da certeza sobre cada peso invertido.
El miedo a la complejidad técnica y los contratos a largo plazo
El segundo freno es la percepción de que anunciarse en streaming requiere un equipo técnico especializado, negociaciones largas con representantes de ventas y contratos que te amarran por meses. Este temor tiene raíces legítimas: así funcionaba (y en muchos casos sigue funcionando) la compra de medios en televisión tradicional.
Pero las plataformas self-service eliminaron esa fricción. El proceso se parece más a crear una campaña en Meta Ads que a negociar con Televisa. Subes tu video, defines tu audiencia, estableces tu presupuesto y lanzas. Sin intermediarios, sin llamadas de ventas, sin firmar nada que te comprometa más allá de lo que quieras gastar esta semana.
La flexibilidad también se extiende a los pagos. Puedes pagar con tarjeta o transferencia bancaria, en pesos mexicanos, dólares o la moneda que prefieras. Para agencias que manejan clientes en varios países de LATAM, esto resuelve un dolor de cabeza operativo real.
Democratización del acceso: Publicidad en TV desde $0.01 por vista
La palabra "democratización" se usa mucho, pero aquí aplica de forma literal. Durante décadas, la televisión fue un medio cerrado para las PyMEs. No importaba si tu producto era excelente o si tu mercado objetivo veía televisión todo el día: si no tenías el presupuesto, no entrabas. Punto.
Esa barrera se derrumbó. La publicidad programática en CTV permite que cualquier negocio, sin importar su tamaño, acceda al mismo inventario premium que las grandes marcas. Un despacho de abogados en Querétaro puede aparecer en la misma plataforma de streaming que un banco multinacional. La diferencia está en la segmentación, no en el presupuesto mínimo.
Esto es especialmente relevante considerando que para 2026, más del 60% de la inversión publicitaria en Latinoamérica será digital. Las marcas que no se suban ahora a la CTV van a encontrarse compitiendo por espacios cada vez más caros y saturados en los canales digitales tradicionales como search y social media. La ventana de costos bajos en streaming no va a durar para siempre.
El e-commerce en la región podría superar los 215 mil millones de dólares en 2026, y las marcas que vendan en línea tienen una ventaja particular en CTV: pueden integrar píxeles de conversión para rastrear exactamente cuántas ventas generó cada campaña. Para negocios con tiendas físicas, existen métodos de atribución como el rastreo de visitas a sucursal mediante geolocalización.
Ventajas competitivas del modelo Self-Service de MASHA
No todas las plataformas de CTV son iguales. Algunas siguen operando con modelos de venta asistida que requieren contactar a un ejecutivo, esperar cotizaciones y negociar términos. MASHA tomó un camino diferente: construyó una plataforma donde tú controlas todo, desde la segmentación hasta el presupuesto diario, sin depender de nadie más.
Campañas listas en 10 clics sin intermediarios
El registro toma menos de 5 minutos. Una vez dentro, el proceso para lanzar tu primera campaña es deliberadamente simple: seleccionas las plataformas de streaming donde quieres aparecer, subes tu creatividad en video, defines tu audiencia y estableces cuánto quieres invertir. Diez clics. No es una exageración de marketing: es el flujo real de la plataforma.
Esto contrasta fuertemente con el proceso tradicional, donde una marca podía tardar semanas entre el primer contacto con una televisora y la transmisión de su primer spot. Para una agencia que maneja múltiples clientes, la velocidad de ejecución se traduce directamente en eficiencia operativa y en la capacidad de reaccionar rápido ante oportunidades de mercado.
Segmentación precisa por intereses y ubicación geográfica
Aquí es donde la CTV deja atrás por completo a la televisión tradicional. En lugar de comprar un horario y esperar que tu audiencia esté viendo, puedes segmentar por:
- Ubicación geográfica específica: estados, ciudades o incluso un radio de 10 km alrededor de tu tienda mediante geofencing
- Intereses y hábitos de consumo de contenido
- Tipo de dispositivo: Smart TVs, dispositivos de streaming o móviles
- Horarios y frecuencia de exposición, buscando un rango óptimo de 3 a 7 impactos por usuario
Una cadena regional de restaurantes en Puebla puede mostrar su anuncio exclusivamente a personas en esa zona que consumen contenido de cocina y entretenimiento familiar. Un despacho contable en CDMX puede dirigirse a profesionistas en colonias específicas. Esa granularidad simplemente no existe en la TV abierta.
Métricas en vivo: Medición del ROI en tiempo real
Uno de los problemas históricos de la publicidad en televisión era la medición. Los ratings de Nielsen te daban una estimación, pero nunca sabías con certeza cuántas personas vieron tu anuncio ni qué hicieron después. Con MASHA, las métricas están disponibles en tiempo real desde el momento en que tu campaña empieza a correr.
Puedes monitorear impresiones, vistas completadas, VTR (Video Through Rate, donde un benchmark saludable es superior al 95%), frecuencia por usuario y costo por vista. Si algo no funciona, ajustas el presupuesto o la segmentación en el momento, sin esperar a que termine un ciclo de facturación. Para marcas de e-commerce, la integración de píxeles permite cerrar el circuito de atribución y saber exactamente cuánto revenue generó cada peso invertido.
Sectores con mayor potencial de crecimiento en CTV
No todos los sectores van a beneficiarse de la misma forma, pero hay verticales donde la CTV tiene un potencial particularmente alto en Latinoamérica. Considerando que aproximadamente el 84% de las compras de e-commerce en la región se realizan desde smartphones, las marcas de comercio electrónico tienen una ventaja natural: sus clientes ya están acostumbrados a interactuar con pantallas y a comprar de forma impulsiva después de ver un estímulo visual.
El sector inmobiliario es otro caso interesante. Un desarrollo residencial en Cancún puede segmentar su campaña a personas en CDMX y Monterrey con intereses en viajes y bienes raíces, mostrando un recorrido virtual del proyecto en la pantalla grande de su sala. El impacto emocional de ver un departamento con vista al mar en una TV de 55 pulgadas es incomparable con un banner de 300x250 píxeles.
Restaurantes, servicios profesionales, turismo, educación, salud y bienestar, sector automotriz y servicios financieros también encuentran en la CTV un canal con tasas de atención muy superiores a las de redes sociales. La razón es simple: cuando alguien ve un anuncio en streaming, generalmente está reclinado en su sillón, con la pantalla como foco principal de atención. No está haciendo scroll a toda velocidad ni tiene 15 pestañas abiertas.
Hay una frase que circula entre consultores de la región y que captura bien esta idea: en LATAM, la atención se gana con autenticidad, no se compra solo con presupuesto. La CTV ofrece el contexto perfecto para esa autenticidad: un formato de video de alta calidad, sin distracciones, donde tu mensaje tiene la oportunidad real de conectar.
Cómo empezar a anunciarse en Streaming TV hoy mismo
Si llegaste hasta aquí, probablemente ya entiendes que la oportunidad es real y que los mitos que frenaban a tu marca ya no se sostienen. La pregunta práctica es: ¿por dónde empiezo?
Primero, necesitas un video. No tiene que ser una producción de Hollywood. Un spot de 15 o 30 segundos grabado con buena iluminación, audio limpio y un mensaje claro puede funcionar perfectamente. Muchas PyMEs están reutilizando videos que ya crearon para redes sociales, adaptándolos al formato horizontal que requiere la TV.
Segundo, define tu audiencia con precisión. No caigas en la trampa de querer llegar a "todos". Piensa en quién es tu cliente ideal, dónde vive, qué le interesa y en qué momento del día es más receptivo a tu mensaje. La segmentación geográfica e intereses que ofrece la CTV te permite ser quirúrgico sin necesitar un equipo de data science.
Tercero, establece un presupuesto de prueba razonable. No necesitas apostar todo desde el inicio. Empieza con una inversión modesta, mide resultados en tiempo real y escala lo que funcione. La ausencia de contratos a largo plazo significa que puedes pausar, ajustar o detener tu campaña en cualquier momento sin penalizaciones.
Si tu negocio o agencia quiere probar la publicidad en Streaming TV sin complicaciones, MASHA te permite lanzar tu primera campaña desde $2,000 MXN, sin contratos ni mínimos de inversión, con métricas en vivo desde el primer día. Crea tu cuenta en menos de 5 minutos y comprueba por ti mismo que la TV ya no es solo para las grandes marcas.


